Doblar cubrecamas grandes puede parecer una tarea complicada, especialmente cuando ocupan mucho espacio y se arrugan fácilmente. Sin embargo, con algunos trucos simples, podés doblarlos de manera eficiente, ahorrando espacio en tu ropero y evitando que queden arrugas molestas. A continuación, te mostramos un método paso a paso para doblar tus cubrecamas grandes y mantener tu hogar ordenado.
Paso 1: Prepara el espacio adecuado
Antes de comenzar a doblar tu cubrecama, es importante que tengas un espacio limpio y amplio. Lo ideal es hacerlo sobre una superficie plana, como una cama o una mesa grande. Asegurate de que la superficie esté libre de polvo o suciedad para evitar manchar el cubrecama mientras lo doblás.
Paso 2: Estirá el cubrecama por completo
Extendé el cubrecama en la superficie plana, asegurándote de que quede completamente estirado. Este paso es clave para evitar arrugas, especialmente si el cubrecama es de materiales delicados como algodón o lino. Acomodá los bordes para que las esquinas coincidan.
Paso 3: Dobla el cubrecama a la mitad
Tomá uno de los extremos cortos del cubrecama y doblalo hacia el otro extremo, formando una gran hoja rectangular. Asegurate de alinear bien las esquinas y bordes para que el cubrecama quede prolijo. Si tu cubrecama es muy grueso, podés hacer una pequeña presión para que se aplane.
Paso 4: Repetí el doblez
Una vez que tenés el cubrecama doblado a la mitad, volvé a doblarlo de la misma manera. Nuevamente, tomá un extremo y lleválo hacia el otro, asegurándote de que los bordes queden alineados. Dependiendo del tamaño del cubrecama, es posible que necesites hacer este paso una o dos veces más para lograr un tamaño manejable.
Paso 5: Dobla en tercios
Ahora, en lugar de seguir doblando por la mitad, te recomendamos doblarlo en tercios. Este método es especialmente útil para ahorrar espacio. Empezá doblando un tercio del cubrecama hacia el centro y luego doblá el otro tercio por encima. Esto te permitirá crear un paquete compacto y fácil de almacenar.
Paso 6: Almacenamiento adecuado
El almacenamiento también juega un papel clave en mantener tus cubrecamas grandes en buen estado. Una vez doblado, guardalo en un lugar seco y limpio. Si tenés espacio limitado en tu armario, podés optar por guardarlo en bolsas al vacío, lo que reducirá considerablemente el volumen.
Consejos adicionales:
Doblar cubrecamas grandes no tiene que ser una tarea tediosa. Siguiendo estos simples pasos, podés mantener tus cubrecamas prolijos y listos para usarse cuando lo necesites, sin ocupar demasiado espacio en tu ropero. En 101 Ideas Home podés encontrar los mejores cubrecamas y bolsas de pvc para guardarlos.